En verano cuando los días se alargan y las noches cálidas invitan a disfrutar de la naturaleza, una buena opción es alquilar una casa rural en cualquiera de las Villas Marineras del País Vasco, 19 municipios marineros de la España Cantábrica englobados en esa denominación.

En esta oportunidad visitaremos un antiguo caserío típico de la región donde se encuentra el Hotel Arotzenea, una antigua casa rural rehabilitada que ha mantenido intactos los muros, las vigas y la estructura tanto como el mobiliario que le conserva el auténtico carácter de épocas pasadas con piezas recuperadas de la zona.
La casa es acogedora y tranquila, cuenta con 5 habitaciones dobles (una de ellas abuhardillada), todas diferentes en su forma y decoración rústica, sencilla y cálida y todas son exteriores con baño privado, televisión y calefacción.

Arotzenea tiene dos estancias comunes: el comedor acristalado con vistas al jardín donde, en invierno, se sirve el desayuno y una sala para tertulias donde los viajeros podrán descansar tranquilamente o leer un libro al calor de la chimenea o bien degustar la exquisita sidra que se elabora en el lugar.
Emplazado en Hondarribia, el hotel tiene una ubicación privilegiada en esta villa costera de la costa vasca que se caracteriza por el colorido de las flores y la profusión de cuidadas plantas. El turista podrá además, visitar el casco histórico amurallado dentro del cual se encuentran casas típicas, palacios y el Castillo Carlos V. Este destino es ideal para quienes buscan combinar un turismo activo, cultural (Museo Chillida Leku, Guggenheim, Kutxa Espacio, Museo San Telmo, Museo de la Romanización, Museo de las Mariposas) y de ocio (San Juan de Luz, Biarritz, Hondarribia, Parque Ecológico de Playaundi, Parque Floral de Florenia (Hendaya), Aquarium de San Sebastián, ytalasoterapia en Hendaya.)
Su amplia oferta gastronómica que abarca desde los platos tradicionales hasta la nueva cocina, asadores, sidrería y el típico tapeo, hacen de Arotzena un lugar ideal para descansar y pasarla bien.
