Alrededor de 75 millones de turistas realizan anualmente viajes a las tierras galas. Francia es un país donde todo parece ser grandioso y el turismo no es la excepción a la regla porque las posibilidades que el viajero tiene son muchas y exceden el típico paseo por París.

La oferta hotelera también es variada y para todos los bolsillos, pero pocos conocen que el alquiler de una propiedad rural en Francia puede resultar tan económico como encantador, ideal para quienes deseen pasar unas vacaciones en algunas de las tantas regiones interesantes que tiene Francia con la posibilidad de realizar ocasionales excursiones a las ciudades y atracciones más próximas o, sencillamente, adoptando el tranquilo ritmo de vida francés.

gites

Las ‘gîtes’ son casas de campo o apartamentos que se ofrecen como alquiler vacacional y están controlados de manera regular por la Federación de Gîtes de France. En un principio, solían alquilarse las pequeñas casas de jardín o de huéspedes que tenían las antiguas villas o fincas de los pueblitos campestres, pero hoy en día la oferta ha ampliado y podemos encontrar en pueblos, playas y ciudades pequeñas, la posibilidad de rentar casas vacacionales y hasta pequeños castillos y palacetes.

La característica de este tipo de hospedaje es el clima de íntima familiaridad que se pone de manifiesto cuando el viajero es personalmente recibido por los dueños de la ‘gîte’, quienes suelen vivir muy cerca de la propiedad y colaboran con cualquier dificultad u orientación que el inquilino requiera. También es usual ser recibido y obsequiado con alguna de las especialidades culinarias del lugar como mermelada casera o el delicioso guiso de conejo al vino tinto, característico de la Provenza.

Si eliges Francia para tus próximas vacaciones, pudiendo conseguir para ello excelentes ofertas de viajes, te recomendamos con entusiasmo el alquiler de una ‘gîte’.

No te arrepentirás de tan encantadora experiencia.

Foto: Gites de France