La Hacienda de Unamuno se alza en pleno corazón del parque natural de Los Arribes del Duero. Descripto por el escritor como uno de los paisajes más bellos de España, esta antigua finca se adueña del escenario rodeada de 70 hectáreas de olivos y viñedos. Un lugar bastante parecido a, por ejemplo, algunos de los hoteles que también puedes encontrar en otros lugares de la geografía española, como es el caso de los hoteles en Chiclana o hoteles en Alcoceber.

Ideal para aquellos que buscan combinar los placeres del vino con la tranquilidad del campo, este pequeño pero fantástico establecimiento tiene todos los elementos necesarios como para que pases unos días inolvidables. Posee 10 habitaciones (ocho dobles y dos ‘suites lodge’), amplias, cómodas y luminosas cuya decoración combina detalles de vanguardia con elementos nobles como el hierro forjado, maderas y cuero. La ropa de cama, mantas y sábanas, llevan impresa el anagrama de la Hacienda al modo de las antiguas ‘casas bien’ y en el comedor común es posible disfrutar del cálido aliento que regala una enorme chimenea para ofrecer más confort durante las tardías primaveras zamoranas.
El vino está presente en todos los rincones de la Hacienda por lo que es posible combinar el alojamiento con el aprendizaje de los trucos que convierten los caldos fabricados allí, en los exquisitos vinos que se regalan al paladar después. Pasear por el campo, conocer el método para labrar la tierra y los sistemas especiales que previenen las agresiones climatológicas y adentrarse en el mundo del vino constituyen un bonus incluido en el precio que se completa con una visita a la sala de catas, impactante habitáculo donde al bajarse las persianas y quedar en completa oscuridad, una pantalla proyecta una película con parajes del Valle del Duero cuyo guión parece haber sido escrito por el mismísimo Unamuno.
Un disfrute asegurado, una fiesta para los sentidos, un nidito de amor, un destino ideal para hacerte una escapada de Semana Santa.
