La provincia española de Valencia (ver hoteles en Valencia) tiene una espléndida y muy moderna ciudad, pero a la hora de realizar turismo de aventura o al ir en búsqueda de la belleza de la naturaleza es necesario movilizarse a las áreas rurales. Valencia tiene muchos atractivos secretos por conocer y descubrir, es hora de visitar pueblos lejanos y hospedarse en pequeños hoteles o casas que brindan el mismo servicio. Solo es cuestión de atreverse.

LA VALL DE GALLINERA por Xavier68
Uno de los mejores pueblitos por visitar es el de Piles, para llegar a él no hay que hacerse mucho lío, solo tienes que tomar la autopista del mediterráneo hasta salir del Poblado de Oliva (que también es recomendable darse una vuelta por él). Debido a que se trata de un pueblo costero cuenta con esplendidas playas muy bien cuidadas. Muy recomendable para los que desean un fin de semana distinto a lo común de la ciudad.

Foto: CV TRIP
Otro pequeño pueblo es el Vall de Gallinera, en verdad se trata de la unión de ocho pueblos más pequeños que encuentran muy unidos. Uno de los atractivos de la región es su herencia musulmana latente, en cada parte se puede dar muestra de esto. Esta mezcla de culturas hace de toda esta región de España (ver hoteles en España) algo muy especial.
En el Pueblo de Benimeli podrás encontrar un poco mas de paz. Se trata de un pueblo de economía agrícola ubicado junto a la vertiente de Solana de la Sierra Segaria. Entre las características de Benimeli resalta que se trate del pueblo más pegado a la sierra. Pasear por sus estrechas, blancas y empinadas calles es un gusto que no puede negarse ningún viajero.

Foto: Jewellers Workshop
Otro gusto que no puedes negarte es darte un paseo por el Castillo de la Costurera, que aunque se encuentre en un estado ruinoso, aún brinda maravillosos detalles por conocer y apreciar. Para poder llegar a él debes subir un cerro de una altura de 750 metros, el cual tiene una forma de pirámide, por lo que el castillo se ubica justamente en el tope. Debes tener cuidado con el terreno escarpado para evitar complicaciones. Una vez que llegues a lo más alto podrás ver el castillo y toda la vegetación que lo rodea. Pensar en sus épocas de esplendor es una de las tantas cosas que se te pasarán por la cabeza.
Encontrar nuevos pueblos en cada viaje y descubrir sus peculiaridades e historias son todo un placer rural.
